Además de ofrecer todas las características de un servidor virtual (VPS), los servidores semidedicados también cuentan con las de un servidor dedicado. Por lo tanto, estos servidores cuestan lo mismo que un servidor virtual, pero cuentan con las características de un servidor dedicado.
Estos servidores suelen ser más potentes que otros en términos de rendimiento (CPU y RAM) gracias a su hardware muy potente. A diferencia de los VPS, donde se comparte el sistema operativo, estos servidores tienen un entorno completamente independiente, con un sistema operativo y un hardware independientes.




















